Vida Pastoral

Vida Pastoral (540)

DSC02897Arquidiócesis de Santiago de Cuba, 25 de agosto de 2016 / No cabe dudas que la fiesta patronal de Baire ha dejado una huella en la comunidad parroquial. San Bartolomé apóstol ha mediado para el disfrute de lindos regalos de Dios.

Este año el arzobispo no vino solo a Baire a celebrar la Eucaristía, le acompañaron: el obispo vice-presidente del episcopado italiano y tres sacerdotes miembros de una liga misionera del mismo país. No faltaron nuestra queridas hermanas misioneras del África radicadas en Palma Soriano, quienes en medio de alrededor de dos centenares de feligreses, fueron testigos de una parroquia viva y alegre.

En la tarde el arzobispo bautizó a 16 niños de la localidad. Al finalizar la ceremonia recalcó “la paz y el gozo con que la había vivido”

En la noche, dieciocho hermanos de Baire recibieron el sacramento de la Confirmación y otros cinco se acercaron por primera vez a la Comunión. Todo precedido en el día anterior de un acto penitencial comunitario. Una liturgia bien cuidada por el seminarista Daniel quien vino a ayudarnos, un coro novel que mucho ensayó, un templo rejuvenecido, y una disciplina impecable caracterizó la jornada.

Vimos nuevos rostros de monaguillos en el altar, una imagen de Santo Patrón restaurada y un templo rebosado de personas, que se aglomeraban por las ventanas dejando ver casi medio centenar de jóvenes que no dudaron en pedir una fotografía con el arzobispo.

Vivimos la fiesta con sencillez, en un clima de familia y de acción de gracias.

Visita del Papa Francisco