Vida Pastoral

Vida Pastoral (240)

DSC00890Después de tres días de fútbol cristiano, se guarda el balón que dentro de solo 12 meses llenará de ilusión a los jugadores de Vida Nueva 2015 

Arquidiócesis de Santiago de Cuba, 24 de julio de 2015 / Ya tiene nuevo Campeón la Copa Diocesana de Fútbol Vida Nueva 2014. En una tarde de deporte y sobre todo de mucho fútbol definieron los tres lugares que se llevaron a su parroquia el orgullo de ser ganadores.

Por una mala planificación del Complejo Deportivo Antonio Maceo, el juego previsto para las doce de este jueves 24 se pospuso hasta casi las tres y media de la tarde, hora en la que se enfrentaron los equipos de Don Bosco y Santo Tomás. Aunque en un primer momento el juego pareció parejo, los muchachos de Don Bosco, de camisetas rojas, descontrolaron el marcador anotando cinco goles frente a los dos únicos que pudo marcar su rival. Discutiría entonces el tercer lugar un Santo Tomás que, a pesar de competir por vez primera en Vida Nueva, se iba con dos victorias y una derrota y con más de diez  goles marcados.

En el segundo juego de la tarde, eliminatoria para definir los dos equipos que jugarían la gran final y aquellos que discutirían un merecido tercer puesto, se vieron las caras los muchachos de San Pedrito, dirigidos por el novicio jesuita Pedro, y los muchachos del grupo de Wally, director técnico de Sagrada familia, que esta vez llegó como es habitual de camisa de mangas largas directico de su graduación en la Escuela de Medicina, ocurrida en horas tempranas de la tarde. Para él felicidades, porque ya tenemos otro médico dentro de JESAF (Jóvenes Extranjeros de la Sagrada Familia) y por la victoria que obtuvo su grupo al marcar mayor cantidad de goles que su rival.

Ya estaban los dos equipos que discutirían la Gran Final: Sagrada Familia y Don Bosco. Este último, por segunda ocasión en Vida Nueva, nunca se había situado tan cerca del título. Los de Sagrada Familia, por su parte, repetían la experiencia de jugar una final, y batallarían duro para conseguir subirse al centro del podio y llevarse la Copa de campeones nuevamente a casa.

Por lo avanzado de la hora, y respaldada por los jugadores, se tomó la decisión de no jugar el tercer lugar, disputado entre Santo Tomás y San Pedrito, sino otorgarlo al que más puntos hubiera obtenido, según las reglas de selección de la FIFA. Fue así como se anunció que los jóvenes de San Pedrito se convertían en los primeros ganadores de la tarde llevándose a casa el tercero de los puestos ganadores.

Sobre las 5:00 pm sonó el silbato y los jugadores se saludaron justo al iniciar el momento más esperado de esta copa futbolera: la gran final. Después de más de cuarenta minutos y concluido el tiempo extra, aún ninguno de los dos equipos había logrado el primer gol, a pesar de estar muy cerquita en varias ocasiones Emmerson, jugador de la Sagrada Familia y Alexis, una de las tantas estrellas de Don Bosco. Dos equipos que, por su alto nivel y su profesionalidad lo dejaron todo en el terreno, pero no lograron colar la pelota.

Después de otorgar un tiempo adicional de 5 minutos en el que se mantuvo el marcador idéntico  0 a 0, se decidió ir a penales, con la enorme carga de estrés y de tensión que esta fase conlleva para cualquier futbolista. Los porteros San Bambi, del conjunto vistalegrense y Yeiká, del esforzado y talentoso conjunto salesiano, se preparaban para detener a los mejores goleadores.

Lo de que la victoria se la lleva la selección que primero toque el balón esta vez fue cierto, pues después del primer goool!!!!!!!!! de los muchachos de Don Bosco, que ni San Bambi ni ningún otro santo hubiera podido parar, todo fueron victorias para los de María Auxiliadora. Lástima que, con tan pequeño y tan gigante portero contrario, Sagrada Familia no llegara nunca a colar su pelota en la red, convirtiendo en campeón a Don Bosco luego de tener dos goles a cero en penales frente a Vista alegre.

Todo fue alegría y emoción para estos jóvenes eufóricos por llevarse a casa por primera vez la Copa Dorada, de cuya selección salieron también dos de los tres premios individuales, el de mejor portero, para el inmenso Yicay, y el de jugador más integral, destinado a aquel jugador que no solo ha sido clave en su equipo sino que además ha fomentado con su actitud la unidad en el torneo, que esta vez fue a parar a las manos del animado Alexis.

El otro premio individual, que va directo al líder goleador, lo obtuvo Lago de la selección de Santo Tomás.

Llega a su fin este jueves Vida Nueva 2014. Nuestras estrellas aprovecharán para dormir al menos un poquito, si es que estos Carnavales se lo permiten, después de tres días de tensión y ejercicio físico al máximo. Se guardan los micrófonos, las cámaras adaptadas ya a tantas y tantas escenas de goles. Pero la Copa, esa que estuvo por todo un año en la vitrina de la parroquia Sagrada Familia y que anteriormente adornó un multimueble de una casa santiaguera, donde una madre orgullosa decía a todo el que quisiera saberlo que esa Copa se la había ganado su hijo jugando fútbol “en la iglesia”, dormirá hoy en un Don Bosco que una vez más combina juventud y deporte, en un año en el que el papa Francisco ha pedido a la Iglesia que abogue por el deporte para que siempre sea un encuentro de ayuda y crecimiento entre las personas. Hasta entonces, buscaremos otro campeón, en la ya esperada Vida Nueva 2015.