Vida Pastoral

Vida Pastoral (248)

Miércoles, 03 Septiembre 2014 10:44

En busca del amigo que nunca falla

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DSCN6083Arquidiócesis de Santiago de Cuba, 2 de septiembre de 2014 /Actitud misionera, evangelización, liturgia, agradecimiento, amistad y fe… tales fueron las señales que motivaron a un grupo de adolescentes, jóvenes y adultos durante el primer encuentro “Jesús, el amigo que nunca falla”. Con sede en la parroquia Santa Lucía de la arquidiócesis santiaguera, la jornada aconteció los días 30 y 31 de agosto, en el contexto de las actividades estivales organizadas por la Pastoral Juvenil.

El sábado 30, el programa inició bien temprano con la acogida y la misa de envío. En su homilía, el P. Jorge Catasús recordó las palabras que Jesucristo utilizó para enviar a los once a anunciar su presencia aquí en la tierra. Del evangelio de San Mateo, hizo un puente hasta un texto del papa Francisco, donde reflexionó sobre los modales, las formas y los comportamientos que deben poseer los misioneros para tocar las puertas de una casa y proceder a la invitación cristiana.

Los noveles enviados de hoy tampoco recibieron obsequios ni apariciones. De la iglesia ubicada en Pío Rosado № 703, entre Joaquín Castillo Duani y Rey Pelayo, ellos recorrieron un perímetro de aproximadamente 300 metros, con límite hasta las calles de Aguilera, Trocha, San Pedro y Barnada. En cada casa abierta se presentaban y entregaban un plegable contentivo de una invitación para el encuentro dominical e informaciones sobre las frecuencias y horarios de misa y de grupos de formación.

De “difícil” y “enriquecedora” calificó el adolescente de 14 años Enrique González, esta su primera experiencia misionera por las calles. Al principio tenía miedo de tocar la puerta de una casa porque pensé que me iban a tratar mal o que los perros me iban a morder, pero luego entré en calor. En otro momento me recibió un testigo de Jehová y me dijo que los dos íbamos por el mismo camino y me agradeció el gesto. Así comprendí la importancia de la misión.

La venta de materiales religiosos, las rifas, el bingo de la fe y la competencia de bailes típicos, de conocimientos y de habilidades se reservaron para el domingo 31. Pero antes el encuentro se animó con dinámicas de presentación y un conversatorio en torno a la amistad y los grupos eclesiales. Allí se demostró la necesidad de encontrar y amar a Jesucristo como el amigo que se hace presente cuando dos o más se reúnen en su nombre e intentar seguir sus pasos.

La experiencia vivida de la misión y de la amistad en la parroquia Santa Lucía, fue la antesala del nuevo año pastoral y de catequesis correspondiente al curso 2014-2015. El trabajo con adolescentes y jóvenes es agotador pero su éxito tiene resonancia en la comunidad porque fue decisiva e importante la participación comunitaria. El resultado es imposible medirlo con números o expresarlo con palabras. El tiempo será testigo de cuánto sembraron ellos y en cuáles terrenos cayó la semilla.