Vida Pastoral

Vida Pastoral (293)

Santiago de Cuba, Arquidiócesis de Santiago de Cuba, 29 de diciembre del 2014 /Como todo un acontecimiento navideño cultural sorprendió a la tranquila noche de viernes 26 de diciembre el Concierto Benéfico “Todos a Belén”, que comenzara justo a las 8:30 adornando con canciones y un sinnúmero de sorpresas cada espacio del templo de la Santísima Trinidad y  a todo el que, atraído por la promesa de una noche singular, fue de manos de los nietos, hermanos, hijos o vecinos de la comunidad. Y es que nadie quería perderse la oportunidad de disfrutar de un aguacero de villancicos cantados y tocados desde tan diversas voces y estilos.

Inmediatamente sorprendió el concierto cuando, en medio del templo oscuro apenas iluminado por unas cuantas velas, avanzaban muy lentamente los artistas que como “estatuas vivientes” personificaron en barro a María y José, y se abrieron paso entre la multitud hasta colocarse de frente al público en una imagen viva de la familia de Belén, y es que desde ya convidaban a todos los presentes a viajar a esa, LA GRAN NOCHE.

Fue entonces cuando llegó el momento de dejar a la música hipnotizar y a los aplausos alegrar el corazón. De ello se encargarían el Coro Arquidiocesano, los talentosos muchachos de JESAF, el sin igual Coro de El Cobre e invitados especiales del Conservatorio Esteban Salas. Todos, en sinergia perfecta, le dieron un toque de jazz, pop, estilo clásico… una Navidad contada por las claves de sol y bemoles.

Los aplausos no podían acabarse sin una de las sorpresas más esperadas de la noche: la gran Rifa de Navidad. Gracias a la animada y generosa participación del público se logró cumplir el propósito benéfico del concierto, y los fondos recaudados serán donados a la Casa de Niños sin Amparo Filial, para así quizás contribuir a una Navidad más alegre para los infantes.

Mas este concierto fue doblemente exitoso, porque todavía se escuchan los villancicos en voces diferentes, entonados por todos los que asistieron a esta disímil noche y que volvieron a casa a contagiar a todos con ese espíritu navideño, joven y lleno de talento del que se llenaron  en “Belén”,  al cantarle a ese niñito Jesús que aplaudió y disfrutó con ellos.